Cuando se unen la afición y el placer por hacer algo con el trabajo, la situación puede complicarse.

Y todos los que habéis comenzado haciendo repostería creativa, que tanto nos apasiona y poco a poco lo habéis convertido en una fuente de ingresos parcial o total, sabéis perfectamente a lo que me refiero. Y para los que no y se enfrenten a la primera vez que tengáis que cobrar por una tarta, espero ayudarlos con este post.

Partimos de la base de la dificultad que tiene poner precio a algo realizado artesanalmente, porque debemos entender que no podemos cobrar únicamente por los materiales empleados. Porque eso no lo cobra ni un pintor, que no cobra únicamente los litros de pintura empleados para pintar tu casa ¿verdad?, no… cobra también la mano de obra. Pero esa mano de obra que lleva tiempo de experiencia y práctica tiene un valor, que cuanto más tiempo lleve en el mercado y mejor haga su trabajo más se valorará. Pues bien, si además de eso hay que incluir a esa mano de obra la creatividad, el diseño vamos a llamarlo el arte que cada uno lleva dentro.
Ya tenemos tres factores que influyen a la hora de cobrar nuestra tarta:

    • Los materiales empleados
  • El tiempo que me lleve hacerla
  • El arte que tenga en realizarla

Intento desarrollar uno a uno.

Los materiales empleados:

Aquí debo cuantificar la materia prima para elaborar el bizcocho y el relleno. El fondant utilizado para decorarla. La base y la caja para entregarla. Y la energía eléctrica consumida para hornearla. Todo eso puedo medirlo y cuantificarlo fácilmente y es lo que “el cliente” ve a simple vista, es decir lo más fácil de explicar.

El tiempo que tarde en hacerla:

No contemos el tiempo de horno, porque lo estamos contabilizando como energía eléctrica utilizada. Contemos el tiempo de preparación, relleno, forrado y decorado de esa tarta. Y pongamos un precio a nuestra hora. ¿Que precio?, pues que menos que el SMI Salario Mínimo Interprofesional ¿no? Eso sale a 4,053€ la hora. (ojo! que eso es a percibir, ahí estamos aportando Seguridad Social, y tenemos derecho a paro), pero por poner lo mínimo de lo mínimo a calcular… podríamos poner el precio hora de un empleado doméstico y decir 10€ pero sería ya impagable una tarta.

Y por último el arte que tenga en hacerla:

Y aquí coincidiréis conmigo que es lo más difícil de calcular. Pero seamos realistas, no es lo mismo que nos haga un traje el modisto del centro del pueblo, que nos haga el traje Roberto Verino. Y no es lo mismo que la tarta la haga una persona que hace su segunda tarta, que una que hace la tarta número dos mil o más. Y para disgusto del cliente, eso también tiene un valor y a decir verdad puede ser ilimitado.

Vamos con un ejemplo totalmente práctico de una tarta de 10 raciones (18 cm):
Materiales empleados:

  • 1 Kg de fondant 5,5€,
  • Materia prima: 8,95€,
  • Energía eléctrica: 0,20€,
  • Caja y base para presentar la tarta: 2,95€

Total: 17,60€

Tiempo utilizado:

  • Preparación: 15 min
  • Cortado, rellenado y ganacheado: 45 min.
  • Forrado: 30 min.
  • Decoración y modelado: 3 horas.

Total: 4,5 horas = 18,24€. (Imaginaros si lo cuento como empleado doméstico. ¡¡¡Serían 45€!!!)

Mi arte:

Y aquí es donde dependerá de cada uno de vosotros, vuestras habilidades, experiencias y demás. Esto realmente es lo que hará que esa tarta varíe.
Total: el precio que pongamos.

Precio: 17,60 + 18,24 + ??? = más de 35€. Es decir, es imposible cobrar una tarta por debajo de ese precio.

En el caso de los encargos de Dulces Ilusiones lo calculamos de la siguiente manera: Tenemos una tabla que va en función de las raciones de la tarta y que sólo contabiliza la tarta cubierta con fondant a un precio de 4€ por ración. Y toda la decoración la contabilizamos aparte. Si lleva una oblea de papel comestible, decoraciones planas, figuras de fondant etc.. cada cosa la contabilizamos por separado y la suma de todo ello da el precio de la tarta. Nosotros debemos incluir dentro de ello el alquiler, el IVA, los seguros, la empresa que lleva plagas, etc… Y esa tarta de 10 raciones con una figura modelada de 10 cm. de altura vendría a costar unos 65€

Cuando un cliente pregunta por primera vez el precio de una tarta de este tipo suele asustarse bastante, me suele ocurrir sobre todo cuando una empresa pide presupuesto para una tarta de 100 raciones por ejemplo, y cuando ven cifras por encima de 400€ piensan que quieres timarlas y mi pregunta instantánea es la siguiente: ¿Cuanto cobra el postre el restaurante en el que realizáis el evento? y la siguiente es ¿Es corporativo? Automáticamente la situación cambia porque no hay restaurante que cobre menos de 3,5€ un postre cualquiera dentro de un menú de evento. Entonces… ¿Por qué tenemos nosotros que regalarles la tarta?

Pero luego te encuentras con una mamá que quiere ver los ojos de plato de su pequeño, recibiendo su tarta con su personaje favorito, su nombre y los años que cumple… con los sabores que le encantan a toda la familia. Y valora el que podamos llevar a su evento algo que cumpla todas las expectativas y las ilusiones de pequeño y repiten cada año y nos llenan de alegrías y de más Dulces Ilusiones.